Quintus Teatrae ha comenzado marzo
desalojando el local que ha sido su almacén, su taller, su despacho, su sala,
su casa durante más de diez años.
Muchos recuerdos han ido pasando por las
cabezas de los miembros mientras se removían los materiales y los atrezos que el
grupo de teatro tenía allí guardados. Y mucha la incertidumbre de cómo
trabajará ahora Quintus para poder cumplir con sus compromisos.
La apuesta de este grupo siempre ha sido tener una frescura y originalidad basada en una escenografía cuidada y un gran trabajo personal aunque ahora se complica el tema de la escenografía, de la creación... quizás potenciando la originalidad para solucionar nuevas
situaciones con las capacidades del grupo mermadas.
Es una nueva etapa, eso está claro.
Quintus Teatrae ha cerrado la puerta de su casa, del taller de tantos sueños,
de lo que ha dado vida a tantos espectáculos y tanto teatro.
Desde aquí queremos agradecer a todas las
personas que han colaborado y que ahora mismo están haciendo un favor
inestimable a esta asociación cultural. Gracias a todos los vecinos que sólo
con disfrutar de lo que hacemos, nos hacen especiales. Estamos orgullosos de
llevar el nombre de Quinto en nuestro nombre y de pasearlo por la geografía
aragonesa, y pensamos seguir estando y poder seguir haciéndolo.
El telón volverá a abrirse.